Carro compra

 x 

Carro vacío
  • Intsektuen inbentarioa irudiduna
  • Hartz Arre, Hartz Arre, zer ikusmira?
  • Baga Biga Higa
  • Kilker isil-isila
  • Alferrikakoaren balioa. Manifestua
  • Zoo bat ikasgelan
  • Entre carlistas
  • Handi bezain txiki
  • Castejón (1931-1945). Historia, represión y conculcación de derechos humanos
  • El mañana que nunca llegó. Corella 1931-1936
  • 0 negatiboa
  • Paradisuaren kanpoko aldeak
  • Dena hankaz gora
  • Juan Larreta Larrea
  • MO. Behi euskaldun baten memoriak
  • Harizko zubiak. Haiti, Pernambuco, Mexiko eta Tangerreko jasokinak
  • Ilargian kulunkantariren kutxa
  • Nor naiz ni? Animalien kumeak - Asia

La barca de Caronte

Ensayo y Testimonio nº 34
/ Castellano
/ año 1999
/ 269 páginas
17,50 €
Descripción

(Epístolas para la otra orilla)

Al morir mi hermano Julio, mi primer impulso fue ir a hablar con mis padres para decirles que había muerto su hijo mayor. Después, con un inmenso dolor, necesité conversar con mis seres queridos y con mis amigos, pero como se habían ido decidí escribirles como si estuvieran vivos, contándoles cosas de las que habíamos hablado en otras ocasiones y que les interesarían saber. Así curé mi dolor.

Estas cartas se las entregaba a un supuesto correo para que las llevara a sus destinatarios, aunque a veces pensé que hubiera sido mejor llevarlas ya en mano, llegado el caso.

Sin saber quién podría ser mi correo, me acerqué a la orilla del Prado, en Madrid, donde algunas veces había visto a Caronte sobre su barca, remando camino de la otra orilla, y le susurré mi empeño. Aceptó llevarlas, una a una, pero con la condición de que se las entregara de noche. Noche a noche, sin que nadie me viera, fui dejando mi correspondencia en el sitio convenido, así durante muchos años.

Quiero aclarar que estas epístolas que intitulo La barca de Caronte, también podrían llamarse Aquella relación vivida, y que han sido ordenadas sin atender a la fechas en que fueron dirigidas como aparecen impresas. También, que algunas partes de estas cartas han aparecido misteriosamente en algún diario, sin que sepamos cómo fueron a parar allí ni quién las envió.

Compra

 x 

Carro vacío

Acceso

facebook2  twitter2  YouTube Pamiela  instagram2   email2

El sitio empleará cookies para recordar su idioma y opciones de navegación, si usted está de acuerdo: