{"id":694,"date":"2010-05-21T07:15:23","date_gmt":"2010-05-21T06:15:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=694"},"modified":"2010-06-15T07:09:03","modified_gmt":"2010-06-15T06:09:03","slug":"victor-moreno-santa-aconfesionalidad-virgen-y-martir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=694","title":{"rendered":"V\u00edctor Moreno.  Santa Aconfesionalidad, virgen y m\u00e1rtir"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/1387781960_4d4435cda2.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-695\" style=\"margin: 10px;\" title=\"Religi\u00f3n\" src=\"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/1387781960_4d4435cda2-300x300.jpg\" alt=\"religion\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/1387781960_4d4435cda2-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/1387781960_4d4435cda2-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/1387781960_4d4435cda2.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>No es mi intenci\u00f3n debelar el origen m\u00e1s o menos espurio de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola, ni, tampoco, desnudar un poco m\u00e1s si cabe la hip\u00f3crita sacralizaci\u00f3n que hacen ciertos sectores del texto constitucional. Lo que me interesa es advertir la dejadez y flojera de un gobierno, como el socialista, a la hora de ahondar en la aconfesionalidad que la propia constituci\u00f3n consagra.<br \/>\nPorque, \u00bfde qu\u00e9 sirve alabar hasta el \u00e9xtasis la Constituci\u00f3n si muchos de sus art\u00edculos siguen v\u00edrgenes, in\u00e9ditos en el limbo de la m\u00e1s fr\u00eda indiferencia e inoperancia?<br \/>\nEn uno ellos, el 16.3, se afirma que \u201cninguna confesi\u00f3n tendr\u00e1 car\u00e1cter estatal\u201d, lo que significa que la aconfesionalidad ser\u00e1 uno de los rasgos del Estado que de este modo as\u00ed se caracteriza.<br \/>\nSin embargo, a juzgar por la cantidad de conflictos acaecidos \u00faltimamente, y que han tenido como sustancia cr\u00edtica fundamental alg\u00fan s\u00edmbolo religioso, dicho art\u00edculo no ha servido de gran ayuda. Por ello, parece justo y necesario preguntarse de qu\u00e9 modo sirve al ciudadano un Estado que se declara constitucionalmente aconfesional, pero en la pr\u00e1ctica funciona como un perverso hip\u00f3crita y facineroso.<br \/>\nQuiz\u00e1s, su mayor servicio haya consistido en denunciar la incoherencia doctrinal en la que, tanto Rodr\u00edguez Zapatero como la sociedad institucional pol\u00edtica, han chapoteado a lo largo de treinta a\u00f1os. Porque ejemplos de vasallaje confesional repugnante hacia una determinada religi\u00f3n de infeliz memoria han sido constantes y permanentes, contraviniendo la declaraci\u00f3n expresa de la Constituci\u00f3n.<br \/>\nLa cacareada aconfesionalidad constitucional sigue siendo, a pesar de su implantaci\u00f3n en 1978, una asignatura, m\u00e1s que pendiente, in\u00e9dita en el curriculum pol\u00edtico y social del propio Estado. Por lo que respecta a la clase pol\u00edtica de este pa\u00eds, habr\u00e1 que felicitarla, porque, dada su afici\u00f3n a pringarlo todo de materia seca org\u00e1nica, ha conseguido mantener en estado virginal e inmaculado dicha aconfesionalidad.<br \/>\nLo que, sarcasmo aparte, constituye una de las manifestaciones c\u00ednicas de la perversi\u00f3n del sistema democr\u00e1tico. Porque, si no, \u00bfc\u00f3mo es posible que, disponiendo de un art\u00edculo constitucional como el de la aconfesionalidad del Estado, haya permitido tanto enfrentamiento jur\u00eddico entre diversos colectivos? \u00bfC\u00f3mo es posible que la retirada de un crucifijo de las aulas de escuelas e institutos haya generado tanta pol\u00e9mica y el propio Estado no haya sido capaz de zanjarla con la Constituci\u00f3n en la mano?<br \/>\nLa verdad es que resulta incomprensible. Al margen de otras muchas consideraciones, recalcar\u00eda la que evidencia que la fe religiosa de mucha gente, sobre todo la de algunos jueces, est\u00e1 hipertrofiada, y a la que somete los principios jur\u00eddicos y democr\u00e1ticos.<br \/>\nProduce miedo constatar que exista un colectivo a quien le importan m\u00e1s sus creencias personales en un m\u00e1s all\u00e1, inexistente para muchos, que los principios que rigen la convivencia del m\u00e1s ac\u00e1 de todos. Se tratar\u00eda de un colectivo que, jaleado continuamente por una Iglesia m\u00e1s integrista que nunca, no duda en dinamitar cualquier principio de la Constituci\u00f3n si ello favorece sus planteamientos fide\u00edstas. Estamos ante un colectivo muy peligroso para la salud p\u00fablica, porque apuesta por la teocracia en detrimento de la democracia. Ni la derecha cat\u00f3lica de este pa\u00eds se priva de utilizar esta instrumentalizaci\u00f3n perversa de la fe para ganar terreno en el de la pol\u00edtica. Durante estos \u00faltimos a\u00f1os, ha mantenido la anticonstitucionalidad de la retirada de los s\u00edmbolos religiosos en las instituciones p\u00fablicas, pero ya veremos c\u00f3mo paga su osad\u00eda clerical por echarse en los brazos teocr\u00e1ticos de Rouco y sus hermanos.<br \/>\nPaisaje realmente ins\u00f3lito donde los haya, porque, si vivimos en un Estado aconfesional, la primera consecuencia pr\u00e1ctica se cifrar\u00eda en que en ninguna instituci\u00f3n p\u00fablica \u2013escuelas, institutos, cementerios, hospitales, ayuntamientos, etc\u00e9tera-, se deber\u00eda hacer ostentaci\u00f3n de s\u00edmbolos religiosos, por muy maravillosos que les parezcan a algunos.<br \/>\nUn ejemplo. Si los cementerios son de titularidad p\u00fablica, eso significa que no gozan de ning\u00fan derecho para enarbolar en la puerta principal de su inmueble ninguna cruz, ni grande ni peque\u00f1a. Otra cosa es que cada persona en las tumbas familiares coloque lo que considere m\u00e1s af\u00edn con sus creencias o no.<br \/>\nLo mismo conviene a los ayuntamientos. A pesar de ser las instituciones p\u00fablicas que mayor ejemplo deber\u00edan dar en el cumplimiento escrupuloso de la aconfesionalidad, las hay que siguen abonadas a una especie de nacionalcatolicismo irredento. Existen alcaldes de todo pelaje, incluido socialista, que no tienen ning\u00fan decoro en manifestar su ignorancia diciendo que \u201cmientras ellos sean alcaldes, el crucifijo seguir\u00e1 presidiendo el sal\u00f3n de plenos\u201d.<br \/>\nLo mismo dec\u00eda Abc para quien \u201celiminar el crucifijo de las escuelas era ir en contra de la Constituci\u00f3n\u201d (7.4.2010). Quiz\u00e1s, esta interpretaci\u00f3n se deba a que maneja otro texto constitucional, porque, siguiendo el documento oficial, aquel que apadrin\u00f3 Fraga, no cabe sino deducir todo lo contrario: que la presencia de los crucifijos en las escuelas es anticonstitucional.<br \/>\nM\u00e1s todav\u00eda. Cuando a\u00fan se discute acerca de la pertinente retirada de los crucifijos de las aulas en escuelas e institutos, y se afirma que son los consejos escolares quienes tienen la primera y \u00faltima palabra sobre este asunto, se est\u00e1 incurriendo en una falacia doctrinal.<br \/>\nNi los padres y sus asociaciones, ni los consejos escolares, ni los claustros, ni los equipos directivos, ni las administraciones p\u00fablicas, ni el ministro de educaci\u00f3n, tienen que decidir nada. La Constituci\u00f3n ya ha lo hizo por todos.<br \/>\nLa aconfesionalidad que sanciona la Constituci\u00f3n establece un espacio com\u00fan para todos. En \u00e9l no deber\u00eda darse ning\u00fan conflicto entre los partidarios y los contrarios de la presencia de dicho s\u00edmbolo y otros. Porque la aconfesionalidad es territorio neutral; de todos y de nadie. Un \u00e1mbito en el que la convivencia humana no s\u00f3lo es posible, sino deseable, ya que parte de una creencia com\u00fan: nadie en una instituci\u00f3n p\u00fablica tiene derecho a imponer a los otros sus creencias ni sus s\u00edmbolos, sean de la fe o del ate\u00edsmo.<br \/>\nNo se trata de polemizar si el crucifijo simboliza el amor en estado puro o catat\u00f3nico. \u00a1Habr\u00eda tanto que escribir!\u00a0 No es ese el debate; y, adem\u00e1s, sobrar\u00eda. Tampoco es cuesti\u00f3n de dirimir si la presencia del crucifijo en un aula distrae o no la atenci\u00f3n del alumnado, o si, por el contrario, le ayuda a resolver mejor ecuaciones de segundo grado.<br \/>\nLa cuesti\u00f3n esencial es m\u00e1s sencilla: por imperativo categ\u00f3rico de la aconfesionalidad del Estado, el crucifijo no tiene cabida en ninguna instituci\u00f3n p\u00fablica. Por tanto, el asunto definitivo radica en si se acepta o no lo que dicta la constituci\u00f3n. El resto, ganas de joder la marrana, con perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en <a title=\"Gara\" href=\"http:\/\/www.gara.net\/paperezkoa\/20100521\/200459\/es\/Santa-Aconfesionalidad-virgen-martir\">Gara<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"\/images\/stories\/autores\/moreno_victor.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Victor Moreno\" src=\"\/images\/stories\/autores\/moreno_victor.jpg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"199\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sobre el autor del art\u00edculo:  <a title=\"Victor Moreno\" href=\"..\/..\/index2.php?page=shop.manufacturer_page&amp;manufacturer_id=17&amp;output=lite&amp;option=com_virtuemart&amp;Itemid=64\" target=\"_self\">Victor Moreno<\/a><\/p>\n<p>Libros del autor: <a title=\"Libros de Victor Moreno\" href=\"..\/..\/es\/novedades?page=shop.browse&amp;manufacturer_id=17\" target=\"_self\">Pamiela.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es mi intenci\u00f3n debelar el origen m\u00e1s o menos espurio de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola, ni, tampoco, desnudar un poco m\u00e1s si cabe la hip\u00f3crita sacralizaci\u00f3n que hacen ciertos sectores del texto constitucional. 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