{"id":3372,"date":"2016-06-27T18:15:20","date_gmt":"2016-06-27T17:15:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=3372"},"modified":"2016-06-27T18:15:20","modified_gmt":"2016-06-27T17:15:20","slug":"bingen-amadoz-hijos-muy-diferentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=3372","title":{"rendered":"Bingen Amadoz: \u00abHijos&#8230; muy diferentes\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"Texto\">\n<p>\n\t\t<span style=\"font-size:18px;\">Bingen Amadoz repasa en este art&iacute;culo de opini&oacute;n, diferentes aspectos, documentaci&oacute;n y reflexiones propias relacionados con la memoria hist&oacute;rica en torno a la guerra civil, la represi&oacute;n franquista del 36 y controvertidas figuras p&uacute;blicas del momento como la de Jaime del Burgo.<\/span>\n\t<\/p>\n<p>\n\t\t&nbsp;\n\t<\/p>\n<p>\n\t\t<span style=\"text-transform:uppercase\">E<\/span>ra 14 de mayo de 2016. Tres casedanos asesinados en el 36 y recientemente exhumados de una fosa com&uacute;n en Lekaun volv&iacute;an a su pueblo 80 a&ntilde;os despu&eacute;s. Tambi&eacute;n estaban de vuelta los restos de Eladio Zelaia, peralt&eacute;s, azkoiendarra, p&aacute;rroco de C&aacute;seda durante 35 a&ntilde;os que muri&oacute; igualmente asesinado por los fascistas del pueblo al que hab&iacute;a servido, posicion&aacute;ndose en favor de los pobres y C&aacute;seda acog&iacute;a adem&aacute;s a un desconocido que hab&iacute;a compartido la suerte y la tumba de los casedanos, un asesinado sin nombre que dej&oacute; sin duda un hueco entre los suyos aunque ahora se haya perdido la huella que los un&iacute;a.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tEl recibimiento y el homenaje se desbordaron en emotivas palabras y cuando un hijo del pueblo, Pedro Leoz, tom&oacute; el micr&oacute;fono pudimos escuchar, sorprendidos, algo que seguramente nadie esperaba. Pedro revel&oacute; ante los numerosos oyentes que su familia viv&iacute;a en los tiempos de las matanzas acomodadamente y aunque &eacute;l entonces no ten&iacute;a mas que siete a&ntilde;os, pidi&oacute; perd&oacute;n sin ser culpable para decir, a continuaci&oacute;n, que su propio padre estuvo &ldquo;implicado&rdquo; en aquello. Nos demostr&oacute; tener una excepcional calidad humana y los detalles que pudimos conocer mas tarde sobre su vida, dedicada por entero a los humildes y a la justicia con may&uacute;sculas, no hicieron sino ratificar su bonhom&iacute;a. Los aplausos cerrados le agradecieron su valent&iacute;a y su grandeza de coraz&oacute;n.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tQue lejos quedan, lamentablemente, las aseveraciones de un hombre que por encima de sospechas y acusaciones se empecina en defender a su padre, un personaje al que buena parte de nuestra sociedad no puede recordar sin fruncir el ce&ntilde;o.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tLos Del Burgo han sido gentes poderosas durante d&eacute;cadas. Lo que ellos dec&iacute;an iba a misa. &iquest;A d&oacute;nde si no? Jaime del Burgo, el padre, se rebel&oacute; desde muy joven al poder legalmente establecido y lo hizo por medio de las palabras a las que tambi&eacute;n acompa&ntilde;aban las armas. Ese proceder tiene un nombre que su hijo, Jaime Ignacio, ha utilizado muchas veces para referirse a otras personas que optaron por las mismas v&iacute;as en &eacute;pocas mucho mas recientes.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tJaime del Burgo fue carlista, pero no un carlista chusquero de boina roja y excursi&oacute;n. El fue entrenado en Italia por los nazis de Mussolini. El extremismo de su ideolog&iacute;a ten&iacute;a un pedigree que no ten&iacute;a cualquiera. Y se ocup&oacute; del Requet&eacute; y en el Requet&eacute;. Organizarlo fue una de sus tareas. Y quiz&aacute;s habr&iacute;a que recordar una vez mas que el Requet&eacute; era el carlismo armado.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tJaime del Burgo se dej&oacute; ver, y mucho, en trifulcas y conflictos ocurridos en Pamplona durante la Rep&uacute;blica. &ldquo;El 20 de mayo se instruyeron diligencias contra Jaime del Burgo Torres, Manuel Mart&iacute;nez Estrada, Ignacio Ola&ntilde;eta Villa y Alejandro Asteburuaga Muruzabal, por tr&aacute;fico de armas realizado el d&iacute;a dos desde Eibar, destinado a miembros de la Juventud Jaimista, organizaci&oacute;n a la que pertenec&iacute;an. Las armas no aparecieron y las acusaciones de sedici&oacute;n y de querer alzarse publicamente contra el gobierno constituido, no pudieron ser probadas, siendo absueltos.&rdquo; (Lucha de clases en Navarra. 1931-1936 Emilio Majuelo. P&aacute;gina 127). Sin embargo el propio Jaime del Burgo reconoci&oacute; que las cuatro personas mencionadas estaban implicadas en este tr&aacute;fico. (Conspiraci&oacute;n y guerra civil. Alfaguara. 1970. P&aacute;gina 511).\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tSiempre se ha sabido por otra parte que Jaime del Burgo estuvo involucrado en un episodio violento ocurrido en el centro de Iru&ntilde;a, a resultas del cual se produjeron tres muertes.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\t&ldquo;Con todo, los hechos mas violentos ocurrieron en la capital la noche del 17 de abril de 1932. Jaime del Burgo Torres al frente de un grupo de j&oacute;venes sali&oacute; del C&iacute;rculo Tradicionalista, hacia el lugar donde un jaimista hab&iacute;a re&ntilde;ido con otros, resultados dos heridos. Tras esta acci&oacute;n, se refugiaron en el C&iacute;rculo, en la plaza de la Rep&uacute;blica, donde entre una aglomeraci&oacute;n de gente se oyeron seis o siete disparos, resultando muertos Jos&eacute; Luis P&eacute;rez, Saturnino Bandr&eacute;s Etxezuri y Juli&aacute;n Velasco, este muri&oacute; el dia 26 a consecuencia de las heridas recibidas, era ugetista lo mismo que Bandr&eacute;s mientras que Perez era jaimista&#8230; La intransigencia de elementos carlistas unida a la actividad armada del requet&eacute;, dieron lugar a estos hechos. La primera pelea tuvo como origen una blasfemia cuando pasaba un sacerdote, origin&aacute;ndose un altercado que no tuvo mayores consecuencias hasta la aparici&oacute;n de Jaime del Burgo con unos jaimistas que iniciaron los golpes con porras. ( Lucha de clases en Navarra 1931 1936. Emilio Majuelo. P&aacute;gina 185)\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tLa presencia de Jaime del Burgo en las violencias mencionadas ha sido contrastada por los expertos que escriben la historia. No son rumores, ni habladur&iacute;as, ni acusaciones veladas sin fundamento.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tPero hay m&aacute;s. Bastante m&aacute;s. Hay testigos cuya verdad expresada podr&aacute; cuestionarse pero que en todo caso habr&aacute; que tener en cuenta, porque si de algo nos nutrimos para saber lo que ha ocurrido, es de testimonios que relatan hechos concretos.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tTestimonio de Francisco Inza Go&ntilde;i. Pamplona. &ldquo;Mi padre se llamaba Francisco Inza Arbizu y era interventor de La Vasconia. Era republicano y fue depurado por ello. Siempre contaba que el primer d&iacute;a del Alzamiento iba por la calle Aralar uno que le llamaban Lozano, una persona un poco parada, de una familia muy conocida en Pamplona. Iba silbando a la altura de la perrera municipal cuando le echaron el alto. Parece que no se di&oacute; cuenta y sigui&oacute; silbando hasta que Del Burgo le solt&oacute; un tiro y lo mat&oacute; all&iacute; mismo. Mi padre lo vio. Hab&iacute;a mas testigos y siempre fue de dominio p&uacute;blico en Pamplona c&oacute;mo y qui&eacute;n mat&oacute; a Lozano.&rdquo; (De la esperanza al terror Navarra 1936. Altafaylla. Sexta edici&oacute;n. P&aacute;gina 483.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tRecientemente Jaime Ignacio del Burgo ha defendido la inocencia de su padre con una aseveraci&oacute;n tan peregrina como incierta diciendo que &ldquo;es absolutamente falsa y contraria a la verdad hist&oacute;rica que la sublevaci&oacute;n del 19 de julio en Pamplona y la posterior represi&oacute;n fue responsabilidad de los requet&eacute;s carlistas de Del Burgo&rdquo;.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tEs esta una afirmaci&oacute;n que ahonda en el dolor producido por las heridas nunca cerradas de todas las familias que fueron v&iacute;ctimas de la barbarie. Podr&aacute; Del Burgo sacudir todas sus alfombras. Ese polvo ya no nos intoxica. Cuando la verdad se conoce de primera mano ni Goebbles resucitado podr&iacute;a hacernos creer repetidas mentiras.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tLos asesinos que entraron en la habitaci&oacute;n donde dorm&iacute;a mi padre, adolescente de trece a&ntilde;os, se llevaron a su hermano de 22 a&ntilde;os que compart&iacute;a el dormitorio con &eacute;l. Mi padre intent&oacute; defenderlo y hasta pudo sentir en su cara el roce de las boinas, de las txapelas rojas que llevaban en la cabeza las alima&ntilde;as humanas que le pusieron los fusiles en el pecho para inmovilizarlo. Esos mismos requet&eacute;s se llevaron a mi abuelo, sac&aacute;ndolo de su habitaci&oacute;n en el otro extremo del pasillo. &iquest;De qui&eacute;n eran esos requet&eacute;s? &iquest;De Del Burgo? &iquest;De Esteban Ezkurra? &iquest;De Jose Martinez Berasain? &iquest;De qui&eacute;n eran? De lo que no hay duda es de que eran requet&eacute;s y de que mataban a inocentes indefensos, a padres de familia, a j&oacute;venes vigorosos. &iquest;Qui&eacute;n ordenaba, denunciaba y se&ntilde;alaba? Los que lo hac&iacute;an son tan responsables o m&aacute;s que los que apretaban el gatillo.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tDice Jaime Ignacio del Burgo en recientes declaraciones, queriendo exculpar a su padre de las responsabilidades que pudiera tener en la represi&oacute;n que &ldquo;la mayor parte de los cr&iacute;menes tuvieron lugar entre julio y septiembre del 36 y que en ese per&iacute;odo su padre se encontraba en el frente de Somosierra, siendo desde all&iacute; destinado a Gipuzkoa&rdquo;.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tEn realidad esa, al menos, no es toda la verdad. La prensa local publica el d&iacute;a 16 de octubre de 1936 una orden del Jefe de Requet&eacute;s por la que nombra como sustituto, con plena representaci&oacute;n, de las facultades que le han sido conferidas al capit&aacute;n Jaime del Burgo Torres. El d&iacute;a 24 de mismo mes de octubre se publica una requisitoria firmada por el Jefe de Requet&eacute;s, Capit&aacute;n Jaime del Burgo. (<em>Sin piedad<\/em>. Fernando Mikelarena. Editorial Pamiela. P&aacute;gina 290).\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tConviene recordar que entre esas dos fechas, el d&iacute;a 21 de octubre, ocurri&oacute; la &ldquo;saca&rdquo; de Tafalla. Asesinaron en la Tejer&iacute;a de Monreal a un total de 64 personas a las que hab&iacute;an sacado de la c&aacute;rcel de Tafalla. 27 eran de Tafalla, 15 de Peralta-Azkoien, 12 de Berbinzana, 3 de Gallipienzo, 2 de C&aacute;seda, 2 de Murillo el Cuende-Aresatz, 1 de Caparroso y otra de San Martin de Unx.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\t&ldquo;Eran las dos y media de la madrugada cuando lleg&oacute; a las puertas de la c&aacute;rcel de Tafalla un numeroso grupo de requet&eacute;s del Tercio M&oacute;vil de Pamplona. All&iacute; mismo leyeron la lista de los que iban a ser &ldquo;trasladados&rdquo;. (<em>De la esperanza al terror<\/em>. Editorial Altafaylla. P&aacute;gina 589).\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tLas matanzas no pararon ah&iacute;, ni mucho menos. En la Tejer&iacute;a de Monreal asesinaron cuatro d&iacute;as m&aacute;s tarde a cinco peralteses y a una maestra de Iru&ntilde;a.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tLas conclusiones l&oacute;gicas no necesitan mayores explicaciones.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tHemos escuchado demasiadas veces exculpar, desvincular a los voluntarios requet&eacute;s que estaban en el frente, de los hechos luctuosos ocurridos en sus propios pueblos, como si su ausencia fuera garant&iacute;a para proclamar su inocencia. La realidad sin embargo es muy tozuda y contradice esa afirmaci&oacute;n que solo es admisible para algunos. No para todos. Algunos tendr&iacute;an altos ideales, otros los ten&iacute;an muy bajos y oscuros. Nos lo certifican los papeles que ellos escribieron y firmaron y que consiguieron ser salvados de las numerosas desapariciones de documentos ( tuvieron mucho tiempo para hacerlo), y que a&uacute;n pueden ser consultados en los archivos.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tComo ejemplo vale un bot&oacute;n o tres:\n\t<\/p>\n<p>\n\t\t1. En el verano de 1936 dice la Junta de Guerra Carlista que ha visto un escrito del Jefe del Requet&eacute; de Agoitz y A&oacute;s que operan en el frente de Gipuzkoa por el que se cita la posibilidad de detener a elementos izquierdistas de dichas localidades, por ser de significaci&oacute;n contraria al movimiento nacional por el que ellos luchan. Se acuerda dar traslado de dicho escrito al puesto de la Guardia Civil de Agoitz a los efectos que estimen oportunos.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\t2. &ldquo;Desde el frente guipuzcoano, cerca de Irun, a seis de septiembre del 36, los requet&eacute;s de la villa de Arroniz piden a la Junta Central de Guerra: que hall&aacute;ndose en ese pueblo hombres de ideas pol&iacute;ticas muy avanzadas y creo que todav&iacute;a no les agradar&iacute;a nada de lo que en nuestra compa&ntilde;&iacute;a defendemos, ser&iacute;a de verdadera y completa necesidad de que a toda esa gentuza se cerrase para que ni a p&uacute;blico ni a escondidas nunca nos puedan hacer mofa y adem&aacute;s darles su merecido castigo, entre ellos figuran los siguientes: Pablo Ramos, nacionalista, que ha hecho gran campa&ntilde;a y desempe&ntilde;a el cargo de organista, Te&oacute;filo Perez, socialista, Jos&eacute; Martinez, Jos&eacute; Mar&iacute;a Morr&aacute;s, Alfonso Arana, V&iacute;ctor, Tiburcio, Juan y Francisco Baquedano, cenetistas, Pablo Maule&oacute;n Arana, Eduardo y Francisco Etxeberria&#8230;&rdquo;. Firman los requet&eacute;s de la villa de Arr&oacute;niz que piden Justicia y repiten los gritos de Viva Espa&ntilde;a y Viva Cristo Rey.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\t3. Desde el frente de Atienza el 7 de septiembre de 1936 dos requet&eacute;s de Li&eacute;dena se dirigen a la Junta Central Carlista de Navarra diciendo que han sabido a trav&eacute;s de Francisco Puyada, ahora con los requet&eacute;s, pero que anteriormente frecuentaba la Casa del Pueblo de Li&eacute;dena que en la citada Casa del Pueblo exist&iacute;a una lista negra en la que se inclu&iacute;an a los principales dirigentes del &ldquo;orden&rdquo; entre los que se encontraban los denunciantes. Dicen los dos requet&eacute;s de Li&eacute;dena que los socios de la Casa del Pueblo disfrutan de buena salud. Se refieren a Te&oacute;filo Carlos, al que acusan de estar involucrado en la Revoluci&oacute;n de Asturias, a Jose Mar&iacute;a Torigados y a Victorino Latorre que se han incorporado a Falange. A&ntilde;aden que hay otros tan destacados y peligrosos como los anteriormente se&ntilde;alados y que son: Jose Luis Olarte, maestro de Aibar, Angel Iriarte, comerciante de Li&eacute;dena, Francisco Guembe y Juan Olleta, que han huido y Blas Etxeberria, de p&eacute;simos antecedentes. Lo ponen en conocimiento de la Junta &ldquo;para que se tomen las medidas oportunas&rdquo;. Firman los requet&eacute;s de Li&eacute;dena C&aacute;ndido Beaumont y Manuel Areso.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tTodos sabemos que tipo de medidas se tomaban en la Navarra de septiembre de 1936. Que estuvieran ausentes es una cosa y que no hicieran nada es otra muy diferente. Exist&iacute;a el correo y algunas de las denuncias enviadas desde los frentes de guerra se conservan en los archivos. Nunca sabremos cuantos se&ntilde;alamientos hubo, teledirigidos desde los frentes, ni tampoco cuantos asesinatos fueron consecuencia directa de esas denuncias.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tJaime Ignacio del Burgo habla de altos ideales entre los voluntarios requet&eacute;s que luchaban en el frente, ideales que considera mancillados por la actuaci&oacute;n de algunos elementos que se hab&iacute;an quedado en casa.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tMuchas comunicaciones recibidas desde los frentes por la Junta Central de Guerra de Navarra solo piden castigo y venganza contra los que no pensaban como ellos. A donde hab&iacute;an ido a parar sus ideales. Seguramente se hab&iacute;an quedado atascados en el quinto mandamiento.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tLos requet&eacute;s y los falangistas en retaguardia se llevaron por delante las vidas. Pero no solo eso. El terror oblig&oacute; a escapar en estampida a los que se cre&iacute;an en peligro. Algunos, no pocos, tuvieron que correr hasta el frente de guerra como &ldquo;involuntarios&rdquo;. Y algunos, muchos, murieron y los reclamaron los vencedores como &ldquo;suyos&rdquo; y hasta colocaron sus nombres en el monumento a los Ca&iacute;dos de Iru&ntilde;a. Ojal&aacute; desaparezca pronto esa otra gran mentira.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tY se sucedieron los robos, las humillaciones, los cortes de pelo a las mujeres, las vidas truncadas de los que se quedaron sin futuro, sin poder estudiar, sin poder hacer lo que de ellos se esperaba. Y mi padre vivi&oacute; treinta a&ntilde;os menos que Del Burgo padre. &iquest;Ten&iacute;an peor salud los pobres? &iquest;Los represaliados, los no fascistas eran acaso f&iacute;sicamente mas d&eacute;biles? &iquest;Menos inteligentes quiz&aacute;s? Pues no!!!. Tuvieron que vivir una vida mucho m&aacute;s miserable que la de los vencedores. Eso si!!! &iquest;Y de eso tambi&eacute;n son culpables los requet&eacute;s y los falangistas? S&iacute;. Tambi&eacute;n de eso. Y de que no hayamos recuperado el ritmo de vida que nos cortaron hasta la cuarta generaci&oacute;n tambi&eacute;n.\n\t<\/p>\n<p>\n\t\tLa impunidad permiti&oacute; que no hubiera justicia, ni culpables condenados pero, &iquest;qui&eacute;n ha dicho que para el cuerpo social adem&aacute;s, esa ausencia de justicia convirtiera en inocentes a los ejecutores, a los responsables, a los culpables?\n\t<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n\t\t<span style=\"font-size:12px;\">Publicado originalmente en <em>Diario de Noticias<\/em>, el domingo 26 de junio de 2016<\/span>\n\t<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bingen Amadoz repasa en este art&iacute;culo de opini&oacute;n, diferentes aspectos, documentaci&oacute;n y reflexiones propias relacionados con la memoria hist&oacute;rica en torno a la guerra civil, la represi&oacute;n franquista del 36 y controvertidas figuras p&uacute;blicas del momento como la de Jaime &hellip; <a href=\"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=3372\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3375,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[46,16],"tags":[167,168],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3372"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3372"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3377,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3372\/revisions\/3377"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3375"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}