{"id":2526,"date":"2012-06-12T17:10:29","date_gmt":"2012-06-12T16:10:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=2526"},"modified":"2012-06-12T17:10:40","modified_gmt":"2012-06-12T16:10:40","slug":"miguel-sanchez-ostiz-narrar-el-detalle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=2526","title":{"rendered":"Miguel S\u00e1nchez-Ostiz: narrar el detalle"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Sigo la obra de este escritor desde los a\u00f1os ochenta en que le\u00ed t\u00edtulos como <em>T\u00e1nger Bar<\/em>; <em>El pasaje de la luna<\/em>; <em>Literatura, amigo Thomson<\/em>\u2026 y supe que detr\u00e1s de esos libros se encontraba un escritor de esos que se llamaban de raza, vale decir, un escritor que vive de y por la literatura y que de las carencias de otras aptitudes hace virtud. Es bueno tener siempre un escritor del que echar mano en esas conversaciones\u00a0 las que tienes que enfrentarte a que alguien te diga que la mejor novela espa\u00f1ola del momento es\u2026 y aqu\u00ed termina col\u00e1ndose el \u00faltimo producto del mercado sutil del <em>mild cult<\/em>. Digo que es bueno porque es el momento en que te descuelgas citando\u00a0 a un autor preterido, injustamente tratado y silenciado por los hacedores del mercado y por que, adem\u00e1s, sientes un profundo respeto derivado de la lectura de su obra. Cuando me ha sucedido esto siempre cit\u00e9 a Miguel S\u00e1nchez-Ostiz, y en especial dos novelas suyas a las que consider\u00e9, y considero, dos hitos de la literatura espa\u00f1ola de los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os: <em>Las pira\u00f1as<\/em> y <em>La flecha del miedo<\/em>. La fascinaci\u00f3n que me produjo la lectura de estas dos obras es compartida, en medio de la indiferencia general, por pocas personas. Rafael Conte fue de esos <em>happy few<\/em> que defendieron estos libros\u2026 a su manera. Sabido es que no estaba en su fuero interno matarse por nada ni por nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo que me lleva escribir estas l\u00edneas no es hacer hagiograf\u00edas sino dar cuenta de un nuevo libro de Miguel S\u00e1nchez-Ostiz, que ha publicado Pamiela, que es la editorial que confi\u00f3 hace a\u00f1os en su obra y ahora le acoge, <em>Idas y venidas<\/em> es el \u00faltimo de los variados tomos de un descomunal dietario que Miguel S\u00e1nchez- Ostiz lleva escribiendo desde el a\u00f1o 1986 con t\u00edtulos tan sugerentes como <em>La negra provincia de Flaubert<\/em>, <em>Gaceta de pasos perdidos<\/em>, <em>La casa del rojo<\/em>, <em>Sin tiempo que perder<\/em> y <em>Vivir de buena<\/em> <em>gana<\/em>, t\u00edtulo por cierto es que es tambi\u00e9n el de un magn\u00edfico blog donde d\u00eda a d\u00eda reflexiona, anda, viaja, escribe,,, como la vida impostada en uno mismo, en un personaje que, parece decirnos el autor, por desgracia no es literario sino que se parece demasiado al autor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miguel S\u00e1nchez- Ostiz es un escritor supersticioso con las fechas, por lo que m\u00e1s que un dietario habr\u00eda que referirse a una bit\u00e1cora, si queremos reflejar de manera aproximada con una trasposici\u00f3n lo que estas p\u00e1ginas contienen. Es un registrador del acontecer diario y, adem\u00e1s, de manera escrupulosa. Eso lleva ciertas ventajas asociadas por muchos a inconvenientes. Ventajas que se traducen en lo literario en que no ahorra filias y fobias, lo que le coloca en las ant\u00edpodas de los diarios pensados y revisados varias veces, corregidos y aumentados, porque sus autores tienen cierta conciencia jupiterina, aqu\u00ed convendr\u00eda colocar bien juntos los Diarios de Andr\u00e9 Gide y los de Ernst J\u00fcnger, por lo que poseen una espontaneidad que en el fondo es un manifiesto est\u00e9tico\u2026 y vital. Los inconvenientes, lo habr\u00e1n adivinado, provienen de las ventajas. Los que piensan as\u00ed consideran que reflejar tanto las filias como las fobias restan objetividad al texto, sin darse cuenta que la represi\u00f3n de las mismas envenenen por lo mismo, de manea subrepticia, aquello que se quer\u00eda corregir. No de otra manera se entiende la desaz\u00f3n que nos produce leer algunos dietarios en que, bajo pretexto de objetividad, de mentes razonables e ilustradas, <em>vade retro<\/em>, se cometen unas tropel\u00edas que tienen m\u00e1s que ver con los ajustes de cuentas que con otras cuestiones. A veces de lo razonable a lo miserable no hay m\u00e1s que un paso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esto quiero decir que no es raro que gentes como Jos\u00e9 M\u00e9ndez o yo mismo ley\u00e9ramos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en un diario de Miguel S\u00e1nchez- Ostiz, nuestros nombres puestos y registrados con prolijo gesto en una tarde pasada en la Residenciade Estudiantes, y que incluso supi\u00e9ramos de detalles olvidados por completo, por ah\u00ed humea todav\u00eda un Montecristo que el autor registra con goce pertinaz y que al fumador el recuerdo le pas\u00f3 a mejor vida, digo, no es raro que a gentes como Jos\u00e9 M\u00e9ndez o yo mismo nos agarre por sorpresa este tipo de descripciones que revelan un modo de enfrentar la literatura y la vida. As\u00ed, <em>Idas y venidas<\/em> recoge estancias y viajes por algunos rincones de diversos paisajes: Dubl\u00edn, el Pa\u00eds Vasco franc\u00e9s, por el que Miguel S\u00e1nchez Ostiz siente predilecci\u00f3n consumada, Navarra, el valle del Bazt\u00e1n, donde ha vivido a\u00f1os, tambi\u00e9n Pamplona, la ciudad de alegr\u00edas y padecimientos m\u00faltiples\u2026 acaecidos entre 2009 y 2010. Hace tiempo que no veo al autor pero no me importa: cuando recibo uno de estos libros y comienzo a leer me traslado a un entorno mental y familiar que conozco y que me resulta entra\u00f1able y excitante. Lo de entra\u00f1able tiene que ver con la amistad, lo de excitante con la cuesti\u00f3n literaria: y da igual que las p\u00e1ginas nos lleven a visitar la tumba de Roger Casement, ese personaje fascinante que no se merece ser conocido en nuestro \u00e1mbito cultural s\u00f3lo por el retrato que de \u00e9l nos ofrece Vargas Llosa en <em>El a\u00f1o<\/em> <em>del celta,<\/em> o a pisar los pelda\u00f1os de la Torre Martello, donde Joyce vivi\u00f3 una temporada y que registra con minucia angustiosa en las primeras p\u00e1ginas de <em>Ulises<\/em>, o que reivindique la figura de Pablo Anto\u00f1ana, o que asistamos a su manera de andar las calles de Madrid, unas calles que son las de la ciudad donde nac\u00ed y he vivido y que Miguel S\u00e1nchez- Ostiz consigue trasmitir cierta extra\u00f1eza, cosa que establece la necesaria distancia para un correcto conocimiento del asunto, como todo el mundo repite por aquello del dicho brechtiano pero casi nadie practica. Pero con ser tan importante este registro lo dado a excelencia en este libo est\u00e1 en otro lugar: en haber sabido colocar\u00a0 a un personaje de una enorme carga literaria como trasunto del autor mismo. En este juego de espejos, fascinante, es donde deber\u00edamos centrarnos a la hora de leer los dietarios de Miguel S\u00e1nchez- Ostiz. El autor sabe\u2026 no en vano es un devoto de Louis Ferdinand C\u00e9line.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"Juan \u00c1ngel Juristo\" href=\"http:\/\/juanangeljuristo.wordpress.com\/2012\/06\/03\/miguel-sanchez-ostiz-narrar-el-detalle\/\" target=\"_blank\">http:\/\/juanangeljuristo.wordpress.com\/2012\/06\/03\/miguel-sanchez-ostiz-narrar-el-detalle\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sigo la obra de este escritor desde los a\u00f1os ochenta en que le\u00ed t\u00edtulos como T\u00e1nger Bar; El pasaje de la luna; Literatura, amigo Thomson\u2026 y supe que detr\u00e1s de esos libros se encontraba un escritor de esos que se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=2526\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2527,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[46,42],"tags":[43],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2526"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2526"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2526\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2529,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2526\/revisions\/2529"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2527"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}