{"id":2514,"date":"2012-06-10T11:09:26","date_gmt":"2012-06-10T10:09:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=2514"},"modified":"2012-06-10T11:09:26","modified_gmt":"2012-06-10T10:09:26","slug":"fernando-mikelarena-una-nueva-joya-de-la-literatura-testimonial-del-holocausto-navarro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=2514","title":{"rendered":"Fernando Mikelarena. Una nueva joya de la literatura testimonial del holocausto navarro"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><a href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-2515\" title=\"Memorias de un campesino republicano. Caparroso 1936\" src=\"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano.jpg\" alt=\"LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano\" width=\"250\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano.jpg 250w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano-160x160.jpg 160w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano-240x240.jpg 240w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano-60x60.jpg 60w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/LibroGerardoGuerraMemoriasCampesinoRepublicano-184x184.jpg 184w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">La publicaci\u00f3n en estos \u00faltimos d\u00edas de la autobiograf\u00eda de Gerardo Guerra bajo el t\u00edtulo <a title=\"Memorias de un campesino republicano. Caparroso 1936\" href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/es\/besteak?page=shop.product_details&amp;flypage=flypage.tpl&amp;product_id=733&amp;category_id=77\"><em>Memorias de un campesino republicano. Caparroso 1936<\/em><\/a> (Pamiela, Pamplona, 2012) nos descubre una nueva joya de la literatura testimonial del holocausto padecido por los sectores que se situaron a lo largo del periodo republicano en frente de los partidos (carlistas, cedistas de Uni\u00f3n Navarra y falangistas) que apoyaron el golpe militar de julio de 1936 y ejercieron la labor de verdugos de aqu\u00e9llos. Este libro se suma a otros de val\u00eda y significaci\u00f3n parecida, publicados en a\u00f1os anteriores por la misma editorial, como el de Galo Vierge (<em>Los culpables. Pamplona 1936<\/em>) o el de Josefina Campos (<em>Los fusilados de Peralta, la vuelta a casa, 1936-1978. Operaci\u00f3n retorno<\/em>). A ellos habr\u00eda que a\u00f1adir tambi\u00e9n el de Marino Ayerra <em>Malditos se\u00e1is. No me avergonc\u00e9 del evangelio<\/em>. La autobiograf\u00eda de Gerardo Guerra es completada por varios textos de presentaci\u00f3n y contextualizaci\u00f3n de su nieto Pedro M. Monente, habiendo participado tambi\u00e9n en los entresijos de la edici\u00f3n \u00c1ngel Garc\u00eda-Sanz Marcotegui, catedr\u00e1tico de Historia Contempor\u00e1nea de la Universidad P\u00fablica de Navarra cuya prolij\u00edsima obra ha aportado a la historiograf\u00eda de nuestra tierra un caudal ingente de informaciones cuya significaci\u00f3n debe ser indudablemente reconocida.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Lo primer\u00edsimo que llama la atenci\u00f3n del libro que comentamos tiene que ver con su autor. A quienes, a pesar de ser todav\u00eda relativamente j\u00f3venes, nos relacionamos en nuestra juventud estrechamente, a causa de las cohortes generacionales en las que se inscrib\u00eda alguno de nuestros progenitores, con personas que vivieron directamente aquella \u00e9poca, siempre nos han fascinado aquellas personas que, carentes de cualquier formaci\u00f3n, demostraron unas capacidades superlativas y que, adem\u00e1s, contaban con una capacidad de observaci\u00f3n y de an\u00e1lisis de su coetaneidad muy superior a la de la media. Gerardo Guerra no es que fuera de ese grupo de personas: si el texto muestra a las claras la altura de su habilidad narrativa, los hechos que relata son una prueba de sus capacidades intelectuales, pol\u00edticas, organizativas y morales. Su figura (lleg\u00f3 a ser concejal en Caparroso por la candidatura republicanosocialista entre mayo de 1931 y noviembre de 1934 y desde febrero de 1936 a julio de ese a\u00f1o, dirigente de una de las dos sociedades agr\u00edcolas de su pueblo, responsable de UGT, corresponsal de Trabajadores y representante de los arrendatarios en el Tribunal Mixto de Fincas R\u00fasticas de Tudela) nos recuerda un tanto a la de Eustaquio Mangado, la persona que lider\u00f3 a los sectores de izquierda en Sartaguda desde 1918 y que consigui\u00f3 conformar un doble frente, pol\u00edtico-administrativo desde el ayuntamiento y sindical, tal y como narramos en el libro sobre dicha localidad del que fu\u00edmos coautores y que tambi\u00e9n public\u00f3 Pamiela..<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Desde una perspectiva historiogr\u00e1fica son tremendamente interesantes las consideraciones que efect\u00faa el autor sobre los problemas derivados de la puesta en cultivo de las corralizas enajenadas en el siglo XIX, as\u00ed como de los terrenos comunales, en el primer tercio del siglo XX, proceso del que los m\u00e1ximos beneficiarios eran los campesinos con unidades de explotaci\u00f3n medianas y grandes que dispon\u00edan de medios de producci\u00f3n, quedando el peque\u00f1o campesinado propietarios y los jornaleros al margen del mismo. Incluso en el caso de realizarse parcelaciones universales, los campesinos m\u00e1s pobres terminaban cediendo tierras a los m\u00e1s poderosos. Gerardo Guerra da vida a los contenidos de esa conflictividad social latente o expl\u00edcita seg\u00fan los momentos a partir de los a\u00f1os diez, inform\u00e1ndonos de que a los sectores reivindicativos se les apodaba en Caparroso con el significativo nombre de mambises en referencia a los campesinos posicionados a favor de la independencia en la guerra de Cuba. Asimismo, nos da detalles de las positivas potencialidades que desarrollaron las sociedades cooperativistas gestionadas por los sectores de izquierda. Tambi\u00e9n son muy a tener en cuenta las informaciones que proporciona sobre la espontaneidad de la conformaci\u00f3n de las redes de socializaci\u00f3n pol\u00edtica de la conjunci\u00f3n republicano-socialista en abril-mayo de 1931 a partir de un viaje a Pamplona en el que conoci\u00f3 a dirigentes de la misma, as\u00ed como las que facilita sobre las disensiones con los elementos republicanos que, andando el tiempo, se escorar\u00edan hacia la derecha en un proceso bastante silenciado pero que condicion\u00f3 altamente a la izquierda en toda la Ribera desde fechas tempranas. Tampoco ahorra cr\u00edticas al campesinado propietario por sus intentos de burlar la legislaci\u00f3n laboral republicana ni a las posturas maximalistas de la CNT.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">El episodio m\u00e1s palpitante del libro es el relativo a la hu\u00edda y peregrinaje del autor por la Bardena navarra y aragonesa entre el 19 de julio de 1936 y el 2 de septiembre del mismo a\u00f1o, llegando a coincidir en alg\u00fan momento con mil hu\u00eddos por esa geograf\u00eda agreste y cautivadora a la que uno tan unido ha estado en los \u00faltimos a\u00f1os por sus excursiones en bicicleta.\u00a0A esa imposibilidad de escapar nos referimos en otra entrada de este blog.\u00a0Resulta francamente emocionante leer el continuo transitar del protagonista junto con compa\u00f1eros de su pueblo y otras localidades, escapando de las patrullas, sobreviviendo gracias a la caridad de algunas personas de los corrales, casetas y granjas de la zona y constatando que quienes optaban por regresar, confiados de las falsas promesas de los verdugos, eran pronta y sistem\u00e1ticamente ejecutados. \u00c9l mismo cuenta c\u00f3mo m\u00e1s de una vez fue testigo de las detonaciones de los fusilamientos que ten\u00edan lugar en el mismo marco bardenero. En aquella coyuntura fueron asesinados varios miembros de su familia, entre ellos su propio hermano, taxista en Pamplona, a manos de la retaguardia centrada en labores de vigilancia y represi\u00f3n y de la que tuvieron que formar parte varios cientos de personas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Tambi\u00e9n es ciertamente atractivo el cap\u00edtulo dedicados al a\u00f1o y medio en que Gerardo Guerra permaneci\u00f3 escondido en su propia casa (desde el 2 de septiembre de 1936 al 2 de noviembre de 1937), esforz\u00e1ndose por que no le vieran sus propios hijos, as\u00ed como el centrado en la hu\u00edda de Francia gracias a una red que le traslad\u00f3 desde Pamplona a las ventas de Arraitz y desde donde, abandonado por los gu\u00edas a causa de su mal estado de salud, consigui\u00f3 llegar a duras penas a Alduides.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">La \u00faltima parte del libro trata de su regreso a la Espa\u00f1a republicana, de su apresamiento al final de la guerra y de su estancia de casi a\u00f1o y medio en la c\u00e1rcel en el corredor de la muerte de la que pudo escapar gracias a las gestiones de un convecino, regresando a Caparroso en agosto de 1940.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Una obra, en definitiva, cuya lectura es altamente recomendable por cuanto a los motivos contenidos en todos los p\u00e1rrafos anteriores se superpone un tono de altura \u00e9tica y una ausencia de acritud que desarmar\u00e1 a aqu\u00e9llos empecinados, ochenta a\u00f1os despu\u00e9s, en negarse a reconocer el sufrimiento ajeno de aquellos a\u00f1os.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><a href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/fusilamiento.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2524\" title=\"fusilamiento\" src=\"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/fusilamiento-300x153.jpg\" alt=\"fusilamiento_navarra\" width=\"300\" height=\"153\" srcset=\"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/fusilamiento-300x153.jpg 300w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/fusilamiento.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><a title=\"Fernando Mikelarena\" href=\"http:\/\/elblogdefernandomikelarena.blogspot.com.es\/2012\/06\/una-nueva-joya-de-la-literatura.html\" target=\"_blank\">http:\/\/elblogdefernandomikelarena.blogspot.com.es\/2012\/06\/una-nueva-joya-de-la-literatura.html<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La publicaci\u00f3n en estos \u00faltimos d\u00edas de la autobiograf\u00eda de Gerardo Guerra bajo el t\u00edtulo Memorias de un campesino republicano. Caparroso 1936 (Pamiela, Pamplona, 2012) nos descubre una nueva joya de la literatura testimonial del holocausto padecido por los sectores &hellip; <a href=\"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=2514\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2523,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[46,16,61],"tags":[57],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2514"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2514"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2514\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2525,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2514\/revisions\/2525"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}