{"id":2424,"date":"2012-04-24T07:24:30","date_gmt":"2012-04-24T06:24:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=2424"},"modified":"2012-04-29T07:24:33","modified_gmt":"2012-04-29T06:24:33","slug":"victor-moreno-escritor-clandestino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/?p=2424","title":{"rendered":"V\u00edctor Moreno. Escritor clandestino"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/pujol_carlos.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-2426\" title=\"Pujol, Carlos\" src=\"http:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/pujol_carlos.jpg\" alt=\"pujol_carlos\" width=\"350\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/pujol_carlos.jpg 350w, https:\/\/www.pamiela.com\/bloga\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/pujol_carlos-300x214.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En enero de este a\u00f1o, muri\u00f3 el escritor <a title=\"Carlos Pujol\" href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/index2.php?page=shop.browse&amp;manufacturer_id=65&amp;vmcchk=1&amp;option=com_virtuemart&amp;Itemid=132&amp;pop=1&amp;tmpl=component\">Carlos Pujol<\/a>, autor de infinidad de traducciones, ensayos, libros de poemas y novelas. Mientras vivi\u00f3, la prensa especializada en literatura apenas repar\u00f3 en su producci\u00f3n, que es abundante y de una calidad insobornable a cualquier tentaci\u00f3n amarillista. Cualquier texto de Pujol, que el lector tome en sus manos, asombra por su perfecci\u00f3n literaria cl\u00e1sica, fruto directo de una elaborada exactitud y sencillez expresiva y conceptual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, sin embargo, Carlos Pujol pasar\u00e1 a la historia como un <em>escritor invisible<\/em>, inexistente, no s\u00f3lo para las masas \u2013que esto ya es imperativo categ\u00f3rico de una sociedad que mayormente no lee a ciertos autores-, sino para, parad\u00f3jicamente, los propios cr\u00edticos que, una vez muerto, s\u00f3lo se acordaron de \u00e9l para despacharlo con cuatro t\u00f3picos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pujol era un escritor del que no se pod\u00eda hablar m\u00e1s que de su escritura. Lo que siempre representa una merma para el cr\u00edtico fulero, quien, para hablar de un escritor, necesita elementos espurios que nada tienen que ver con la escritura. Pujol no llev\u00f3 jam\u00e1s \u201cvida literaria\u201d, expresi\u00f3n que le produc\u00eda sarpullidos. Ni se caracteriz\u00f3 escribiendo art\u00edculos hagiogr\u00e1ficos con tinta china sobre celebridades de la far\u00e1ndula o temas de gran \u201ctranscendencia pol\u00edtica\u201d. Nunca meti\u00f3 ruido con esos asuntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como a un escritor s\u00f3lo se le da carta de naturaleza hablando de sus libros, no extra\u00f1ar\u00e1 que Pujol pasara por este mundo de locos y de ladrones sin pena ni gloria. Raro ser\u00e1 el escritor de hoy que triunfe por m\u00e9ritos exclusivamente literarios. La mayor\u00eda de ellos alimenta su imagen con intervenciones p\u00fablicas ajenas al sintagma y a la met\u00e1fora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la p\u00e9sima salud institucional cultural de este pa\u00eds, hablar\u00eda el hecho de que Pujol, dedicado toda la vida a traducir escritores franceses e ingleses \u2013entre ellos Voltaire, Stendhal y Shakespeare-, no recibiera jam\u00e1s ning\u00fan Premio a la Traducci\u00f3n. Ni con car\u00e1cter retroactivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, no se sabe si como fruto de la mala conciencia, de una falta de tacto o de inteligencia, se recurrir\u00e1 al comod\u00edn detestable, presentando a Carlos Pujol como un escritor <em>clandestino<\/em>. O, como dijo alguien, \u201cun sabio clandestino\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguro que s\u00ed. Seguro que era sabio y clandestino. Y seguro que disfrutaba con la clandestinidad, con pasar desapercibido sin que nadie lo conociera, excepto en su casa y en la editorial Planeta, donde trabajaba. Y, por supuesto, odiaba que se hablase bien de sus libros delante de \u00e9l y de los suyos. Como era clandestino, s\u00f3lo quer\u00eda que lo dejaran en paz agazapado en su zulo. Y que nadie se acordase de \u00e9l. Y que sus libros no se vendieran, ni que los leyera nadie. \u00a1Patra\u00f1as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existen escritores clandestinos <em>motu proprio<\/em>, a no ser que huyan de la justicia por haber cometido alg\u00fan crimen tipificado en el c\u00f3digo penal. Los escritores clandestinos lo son por fuerza mayor. Los crea la propia sociedad, por prescripci\u00f3n facultativa del mercado, por una perversa regularidad literaria mal entendida, pero muy bien planificada. Los escritores clandestinos no nacen por generaci\u00f3n espont\u00e1nea. Es un estatus que llega por la falta de consideraci\u00f3n social por parte de quienes, mandarines ellos, ordenan y mandan en el cotarro literario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 tiene que hacer un escritor para dejar de ser clandestino?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s habitual es responder que re\u00edrle las gracias al mercado. Pero no est\u00e1 tan clara la relaci\u00f3n. Hay escritores que, por lo que trasciende a la luz p\u00fablica, nunca se han caracterizado por ser contrarios a toda esa pe\u00f1a de malandrines de sujetos que distribuyen el pastel de lo que produce la literatura: cr\u00edticos infames al servicio de editoriales, profesores de universidad que escriben en peri\u00f3dicos para hablar bien de sus amigos, directores de suplementos literarios, jurados de distintos premios sobre los que gira el planeta de la fama de muchos escritores\u2026 De ah\u00ed, por tanto, que sean celebrados p\u00fablicamente, y no sean engullidos por las termitas de la clandestinidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, como suele decirse, en el pecado de la gula llevan la penitencia. Circula la sospecha de que los escritores famosos de hoy no representan ninguna alternativa de pensamiento y de cr\u00edtica. Que el pensamiento literario y cr\u00edtico, avalado por toda esta cofrad\u00eda de instalados, vive en sus horas m\u00e1s bajas. Nada de lo que dicen y escriben ofrece algo que no hayan dicho y escrito hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os. M\u00e1s a\u00fan. Estos mismos novelistas, jaleados por esta cr\u00edtica, nunca se convirtieron en objeto de persecuci\u00f3n o de censura por ir m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras que el bien com\u00fan y la moral dominante establec\u00edan antes, durante y despu\u00e9s de la transici\u00f3n. Al contrario, sus voces se han concitado una y otra vez para justificar decisiones pol\u00edticas injustas, en nombre de un \u201cimperialismo de la libertad\u201d, horrible ox\u00edmoron, y que algunos han elevado a categor\u00eda y norma de conducta del Estado de Derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esto es as\u00ed, cabr\u00eda preguntarse, entonces, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene escribir hoy si lo que se escribe no se dirige contra la l\u00ednea de flotaci\u00f3n de lo real establecido? Que la literatura que escribe esta tropa deje intacta la estructura social y pol\u00edtica en la que se vive, significar\u00eda que aquella ha perdido una de sus m\u00e1s apreciadas valencias: desentra\u00f1ar el mal donde se dice que est\u00e1 el bien, y se\u00f1alar el bien donde se dice que anida el mal. Que la literatura de los Mar\u00edas, Mu\u00f1oz Molina, Vicent y la de todos los siervos de la gleba que beben del mismo manantial no cuestionan la realidad dada, es or\u00e1culo que se anunci\u00f3 hace a\u00f1os, y nada permite sostener que existan hechos que lo contradigan. Leerlos es como consumir a diario panceta revenida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie es qui\u00e9n para decirle a mengano que escriba sobre una realidad determinada. Pero resulta sospechoso que existan tem\u00e1ticas convertidas en plataformas ideol\u00f3gicas y literarias para condenar selectivamente una parcela de la realidad, y otras, en cambio, no sean objeto siquiera de una hip\u00f3tesis explicativa distinta al canon habitual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que existen escritores \u2013desde luego, no fue el caso de Pujol-, que se han radicalizado ante la sociedad literaria, porque \u00e9sta los ha ninguneado convirti\u00e9ndolos en escritores invisibles o clandestinos. Y, tambi\u00e9n, es verdad que, caso de haber formado parte selecta de dicha sociedad, se expresar\u00edan de otro modo; incluso, mirar\u00edan de soslayo ante ciertos problemas y asuntos de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una situaci\u00f3n que incita a no caer en la ingenuidad. Pues este radicalismo, sea a favor del establishment literario como en su contra, puede tener or\u00edgenes distintos. Casi todos impuros, ya que no surgen de un planteamiento estrictamente literario, sino del abdomen del escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fin de cuentas, \u00bfhay alg\u00fan escritor, clandestino o no, que ame la literatura por encima de todas las cosas de este mundo?<\/p>\n<p><a href=\"\/images\/stories\/autores\/moreno_victor.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Victor Moreno\" src=\"\/images\/stories\/autores\/moreno_victor.jpg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"199\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sobre el autor del art\u00edculo: <a title=\"Victor Moreno\" href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/component\/virtuemart\/?page=shop.browse&amp;manufacturer_id=17\" target=\"_self\">Victor Moreno<\/a><\/p>\n<p><a title=\"Blog Victor Moreno\" href=\"http:\/\/www.pamiela.com\/victormoreno\">Blog de Victor Moreno<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En enero de este a\u00f1o, muri\u00f3 el escritor Carlos Pujol, autor de infinidad de traducciones, ensayos, libros de poemas y novelas. 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